El móvil y el gramófono

Adoro la adolescencia. Sobre todo la ajena. El asunto es que cambian mil cosas, la tecnología, pero el ser humano es muy parecido al que era ya en el neolítico. A partir de la II Guerra Mundial en la que aparece la figura del “teenager” (en inglés, edad comprendida entre los 13 y los 19 años), el adolescente se sociabiliza a través de una música propia, hecha para ese segmento concreto. Me encanta ver a pandillas de cuatro ó cinco adolescentes escuchando canciones alrededor de un móvil. La escucha colectiva que sigue teniendo un poder aglutinador muy poderoso y cada generación la hace a su manera. Muchos músicos de mi edad se ríen de quienes escuchan música por un móvil por ese motivo: “Oh, escuchan las canciones en un móvil, con lo mal que suena”. Y es que, claro, uno se encierra a grabar en un buen estudio para conseguir la mejor calidad sonora y se encuentra con que a la juventud no le importa tanto el sonido. De lo que no nos damos cuenta es de que escuchar música a través de un móvil es muy similar a escucharla en un gramófono. Suenan muy parecido, casi sin graves, con muchos agudos, casi dolorosos si uno no está acostumbrado. Así que esta supuesta escucha de máxima calidad sólo ha sucedido en un periodo muy corto de la historia.

Dudo mucho que las orquestas de la época de Beethoven tocasen como las de ahora. Y no me quiero imaginar cómo afinaban las orquestas y los coros de provincias del XIX (tan bien descritas en “El hijo único” de Leopoldo Alas “Clarín”). Es posible que fuese algo semejante al horror. Cue do pienso en The Carter Family, el grupo funadacional del country que grabaron sus canciones en 1927, me pregunto “¿Cómo se escuchaban esas canciones?” Pues a través de gramófonos o de radios con un sonido que no es tan distinto del que pueda tener un móvil a todo volumen. Lo curioso en la historia es que lo antiguo y lo moderno se tocan, porque el ser humano es exactamente el mismo ser necesitado de sonido y cariño grupal que hace cinco mil años. Este sábado tocan en la sala Acupulco, Dead  Bronco, una excelente banda de Santander que beben, entre otras muchas fuentes, del country creado por The Carter Family. ¿Cómo sonarían a través de un gramófono?