Elecciones musicales

Elecciones Musicales (24.12.15 - 330)

Ha ganado el PP. Nadie se explica qué hacen ahí todavía. Pensabas que se habían retirado hace años y que sus fans no compraban ya sus discos. Pero pones el programa de José Luis Moreno y salen todos esos artistas que sólo escuchan tus bisabuelos. Son esos artistas ideales para la nochebuena, con un buen número de fans irredentos dispuestos a viajar a Benidorm para verlos. No les habléis de rock, pop o grunge, el PP es la banda sonora de sus días de gloria, cuando el mundo era un lugar seguro y estable, los ecos de un mundo que ya desapareció. Los fans del PSOE, en cambio, no son unos nostálgicos, pero sí viven en perpetua melancolía y se resisten a creer que su artista favorito ya no volverá a grabar un disco bueno jamás. La mejor época del PSOE ya pasó, está mal de voz y ofrece conciertos mediocres, pero ellos nunca se pierden un recital. Hace siglos que no se compran un disco de un artista nuevo, pero siguen al PSOE nieve o truene; por los buenos tiempos, esos que no volverán. Podemos han comprendido el mercado mejor que nadie.

Se dieron cuenta de que los dinosaurios del espectáculo ya no servían ni para amenizar la gala de año nuevo y a su música de raíz sudamericana le dieron una producción cosmopolita. No están en manos de ninguna gran discográfica y disfrutan de una chispeante libertad creativa. Fueron pioneros en el uso de redes sociales y, gracias al “crowdfunding” de sus seguidores, han grabado en los mejores estudios de Suecia. Pese a que los grandes medios se meten con ellos y su pinta de mendigos, llenan todos sus conciertos. Ciudadanos son la misma música del sábado noche de nuestros bisabuelos, pero con producción de lujo en Miami, asesores de imagen y coreógrafos salidos de la factoría de O.T. Su aspecto es divertido, efervescente, pero sin pasarse para no asustar a las madres. Más o menos como la Década Prodigiosa, Il Divo o Café Quijano. Lo de siempre, pero en moderno. Suenan en todos los sitios, pero no acaban de convertirse en el número uno que sus agentes bancarios esperan. El resto del espectro parlamentario son grupos independientes que sobreviven con gran esfuerzo o triunfadores locales que hacen su agosto en su comunidad, pero ignorados en el resto del país. Así es España, en la música y en la política.