Archivo de la categoría: Arte y ensayo

El Peine del Viento XV (Eduardo Chillida, 1977)

El Peine Del Viento XV. Eduardo Chillida (4.6.11 - foto)Esta obra fue el primer contacto consciente que tuve con el arte. Cuando vivía en Herrera, un barrio de San Sebastián muy diferente al de Amara, mi padre me llevaba de la mano por todo el paseo de la Concha desde el puerto de pescadores hasta el otro extremo de la playa. Apenas tenía cinco años y ya me anonadaba el infinito poder embriagador de esta maravilla de acero cortén acentuado por el romper de las olas entre las rocas. En una misma obra se daban la mano el ser humano y la naturaleza, y era una escultura tan avanzada que no dejaba claro dónde empezaba y terminaba la ciudad. Sin saberlo, había descubierto lo que era la frontera. El secreto residía en la convivencia simultánea de diferentes cosas: mar y tierra, acero y piedra, principio y final. Lo mejor del Peine del Viento es que crea un espacio que, sin ser religioso, transmite una fuerza de carácter espiritual que te eleva varios palmos sobre el nivel del suelo. Hay que tener mucho talento para leer las líneas no escritas de un lugar y realzarlas. Además, la plaza de granito gallego sin pulimentar realizada por Peña Ganchegui, a modo de crepidoma, prepara al ciudadano para la experiencia mística de fundirse con elementos telúricos. Es un recinto muy especial, como un santuario urbano, y siendo un niño sentía que allí me encontraba mejor y que nada malo me podría pasar. Un dato curioso sobre la obra es que no fue oficiamente inaugurada hasta 30 años después de su nacimiento. Su forma es una metáfora de varias toneladas que explica muy bien al donostiarra en particular y al ser humano en general: el acero hunde su raíz en la roca, pero sus brazos se dirigen hacia el horizonte. Eskerrik asko, aita.

Sin título (Kandinsky, 1910-1913)

Sin Titulo. Kandinsky (28.5.11 - foto)¿Es ésta la primera pintura abstracta de la Historia? Sí y no. Para empezar, antes que Kandinsky ya había habido pintores con obras abstractas como el lituano Ciurlionis, Larionov o Deleunay. Entonces, si ya existían estos artistas ¿por qué decimos que Kandinsky fue el primer autor abstracto? Pues por la misma razón por la que afirmamos que Elvis inventó el rock and roll: por su trascendencia. Sam Philips, dueño del primer sello donde grabó Presley era consciente de que si encontraba a un chico blanco que cantase como un negro se haría de oro. Así que ni a Bill Halley ni a Ike Turner les otorgamos la paternidad del rock aunque la puedan reclamar. Kandinsky llevaba mucho tiempo persiguiendo un arte que no dependiera del aspecto material de las cosas y que estuviese en plena consonancia con la parte espiritual de las personas. Un día llegó a su estudio, vio una obra suya al revés y le gustó muchísimo puesto que el propio fluir de los colores sin relación con el mundo exterior fue suficiente para cautivarle. Esa casualidad y algunos cuadros tardíos de Monet le dieron la clave para dar forma a su teorías y romper con el sistema de representación tradicional. De ese modo inventó un arte autónomo de la apariencia natural: el arte abstracto. Con esta primera acuarela obtuvo el premio a su incesante búsqueda. Cuando pintó esta acuerela, Vasily no era ningún jovencito, tenía ya cuarenta y cuatro años y hacía tres lustros que había abandonado una prometedora carrera de economista para dedicarse por completo a la pintura. En algunas épocas, en distintos lugares, hay personas que sin saber unas de otras, llegan a resultados y conclusiones casi idénticas pero sólo uno puede ser el primero. Kandinsky is the King.

Gálata moribundo

Galata Moribundo (14.5.11 - foto)Copia romana de un original de 230-220 a.C

Cuando tenía 16 años fui de viaje de estudios a Italia. Estaba en 3º de B.U.P. y, para jóvenes de instituto público que no habíamos visto mucho mundo, se trataba de un auténtico Grand Tour. Era un periplo corto y barato que permitía a chicos de clase media-baja contemplar las maravillas del arte en persona, con unos profesores que ejercían de perfectos cicerones. No sé cómo serán las cosas ahora pero, cuando yo estudiaba, nuestros docentes se barrían a los de los centros privados y, por tanto, mis amigos pijos que acudían a esos colegios estaban bastante menos preparados que nosotros. En pocos días visitamos Florencia, Siena, Venecia, Bolonia y, por supuesto, Roma. Recuerdo emocionado el momento concreto en que vi esta escultura. Te atrapaba desde el primer momento y ya no te dejaba avanzar tranquilo por el resto de las salas.

Los museos Capitolinos te someten a una verdadera maratón entre relieves y esculturas, pero frente a esta obra fue imposible no quedarse atónito. Representa la dignidad de un guerrero en sus momentos finales y el respeto de Átalo I, el rey de Pérgamo que encargó el conjunto al que pertenecía esta obra, al rival vencido. Se me dispara la imaginación. ¿Habría venido de la Galia o era uno de esos Celtas que ya se habían instalado en Galacia, centro de Anatolia? ¿Luchaba realmente desnudo, como citan las crónicas de Tito Livio y César, o es una licencia del escultor? Una amiga y yo compramos a medias una postal de esta obra (en aquella época yo aún no era un nuevo rico del rock) y nos la cambiamos cada dos años. Aún la conservamos como recuerdo de ese Grand Tour por y para el pueblo.

Gasolinera de Petróleos Porto Pí, Madrid. Casto Fernández-Shaw Iturralde,1927

Gasolinera De Petroleos Porto Pi. Shawn (7.5.11 - 11)A finales de los años 20 del siglo pasado algunos héroes intentaban sacarnos por todos los medios de la oscuridad en la que España se diluía. Pero a pesar del atraso y la enorme corrupción en la que se vivía durante el régimen antidemocrático (que no tiránico) de Primo de Rivera, se produjeron ciertas mejoras como la incorporación de la mujer a la Universidad, una fuerte inversión en viviendas o la creación de empresas energéticas estatales. Unos pocos arquitectos también quisieron aportar su granito de arena a esta regeneración “desde arriba” y plantearon construcciones acordes con los nuevos aires europeos de funcionalidad, ahorro e higiene heredados de la Bauhaus y Le Corbusier. Algunos se agruparon en el GATEPAC y otros como Fernández-Shaw, al margen de este grupo, trabajaron en una dirección similar y quisieron romper con todo estilo histórico para remitirse a formas nuevas y modernas.

En esta edificación se inaugura en nuestro país el modelo de estación de servicio y se emplean formas aerodinámicas como el ala de avión para la cubierta o la chimenea de barco para la torre-altavoz. Se construyó de hormigón armado en apenas cincuenta días y es una muestra de los primeros ejemplos de racionalismo en España. Durante los años 70, pese a ser un edificio protegido, fue demolido parcialmente, pero en el 2006 se rehizo como “falso histórico” y aún funciona en la calle Alberto Aguilera. No corrió tanta suerte otra construcción hermana a ésta, El Rincón de Goya, en Zaragoza (1926), obra fundacional del racionalismo español derruida en 2006 por orden del gobierno socialista pese a las numerosas voces de apoyo a tan insigne edificio. Un delito contra el patrimonio estatal que hubiera bastado para retirarles la organización de la Expo del 2008. Cuidado con el patrimonio, coño!!!

Cristo yacente. Gregorio Fernández (1634). Iglesia de San Miguel y San Julián (Valladolid)

OLYMPUS DIGITAL CAMERAUno de los secretos del triunfo ecuménico del cristianismo fue que, durante los primeros siglos, no renegó, salvo contadas excepciones, de la representación de imágenes. Se trataba, por tanto, de una religión icónica. De este modo, no sólo tenías la posibilidad de gozar de la vida eterna en el otro mundo sino que, en la penosa existencia presente, disponías de esculturas o pinturas con escenas de los Testamentos que te acompañaban en el camino. El catolicismo, pese a su aparente inmaterialidad, dispone de unos ritos muy tangibles y se ha valido de las diferentes ramas del arte para acercarnos a Dios. El incienso de las iglesias, por ejemplo, nos ubica en un espacio de culto a través de nuestro olfato y cuando Allegri compuso su Miserere construyó una barca sonora que nos lleva en sucesivas oleadas melódicas al lado de Jesucristo.

Pero fue después del Concilio de Trento cuando de forma totalmente deliberada se emplearon todos los medios posibles para estimular la fe. Esa vocación de adoctrinamiento escenográfico es el origen de nuestro barroco católico y, en ese contexto, Gregorio Fernández atenderá con maestría la gran demanda de una clientela necesitada de sus impactantes tallas para llegar al corazón del fiel. Fernández consigue un realismo extremo que será la característica principal de la Escuela escultórica castellana, paradójicamente mucho más dramática que la andaluza. La habilidad de Fernández con la gubia es impecable, los pliegues de los paños son exagerados y resuelve con ingenio los detalles para resucitar en madera a Jesucristo: resina para las lágrimas, marfil para los dientes, ojos de cristal y corcho en las heridas. Su ansia de perfección es tal que incluso llega a plasmar el velo del paladar y los genitales, aunque estos se cubran con un bellísimo paño de pureza. Es imposible no sobrecogerse ante este Cristo que resume con acierto la Semana Santa española, compuesta a partes iguales de arte y religión: sangre y madera.

El tapiz de Bayeux (siglo XI)

El Tapiz De Bayeux (16.4.11 - foto)Una de las experiencias más emocionantes que existe es contemplar una obra de arte en vivo. La potencia cromática de un cuadro de Van Gogh sólo se puede admirar en todo su esplendor cuando se está frente a uno de sus lienzos, jamás en una reproducción. Lo mismo sucede con esta tela que explica, a la manera de la columna trajana, el acceso de Guillermo el Conquistador al trono inglés en el año1066. Es un tejido historiado de casi setenta metros de longitud que aún mantiene la viveza de sus colores pese a tener casi mil años de antigüedad. Se desconocen las manos que lo hicieron, aunque es muy posible que fuera realizado en un taller del sur inglés para decorar la catedral de Bayeux en un tiempo en que los recintos religiosos no habían sido convertidos en los hangares vacíos que son hoy en día. Esta pieza nos proporciona una información valiosísima para conocer las costumbres y construcciones normandas y no existe otra tela tan grande ni tan bien conservada.

Hay que verla de cerca para sentir la caricia antigua de unas figuras que parece que se van a mover de un momento a otro. Es espectacular cómo está reproducida la batalla de Hastings, acontecimiento crucial puesto que fue la última vez que Inglaterra fue invadida por fuerzas extranjeras. Ni siquiera, siglos después, Napoleón o Hitler pudieron atravesar el Canal de la Mancha con éxito. Es como si, al bordar el tapiz, se hubiera tirado al mar la llave que abría la frontera británica y, aunque tanto Adolfito como el gabacho vacilón trataron de utilizar el tejido como arma de propaganda política, todos sus esfuerzos fueron inútiles. De nada sirven la Grande Armée o los Stukas cuando hay que enfrentarse a esta maravilla de lino y lana.

Pala de oro. Basílica de San Marcos (Venecia), 976-1345

Pala De Oro (9.4.11 - foto)Esta obra es una mezcla de dos culturas, la oriental y la occidental; dos estilos, bizantino con añadidos góticos; y dos funciones, comenzó como antepedium y derivó en retablo. Es una historia heterodoxa y dual pero, también, una muestra de la dudosa catadura moral de los europeos. Veamos, en 976 el dogo veneciano Pietro Orseolo I encargó el panel central a un taller de Constantinopla y, años después, en 1105, en la Serenísima se añadió más esmalte imitando las técnicas bizantinas. El tercio superior de la Pala (las escenas de la vida de Cristo y la Virgen) se sumó al conjunto en 1209 con piezas que habían sido robadas en 1204 del monasterio del Pantócrator durante el saqueo de Constantinopla, cuando los cruzados, guiados por la codicia, se “olvidaron” de liberar Tierra Santa y expoliaron la capital imperial. Ya en 1345, bajo el dogo Andreas Dandolo, se le añadió el marco y algunas piezas fabricadas en Venecia que, como era de esperar, son de menor calidad que las bizantinas.

Esta forma de apropiarse del talento ajeno sin pagar nada a cambio me recuerda mucho a la historia del rock. Primero, los blancos escucharon canciones de los negros (años 40)), luego las interpretaron con respeto (años 50) y, más tarde, se las robaron (años 70) para terminar haciéndolas ellos mismos (años 80) siempre de la peor manera posible. La Pala de Oro, una genialidad de esmalte tabicado, oro, perlas y piedras preciosas, nace plena de belleza bizantina hasta que las garras venecianas la hincharon con un boato deslumbrante aunque tedioso. El rock and roll se gestó preñado de latidos negros, pero los blancos le arrancaron el corazón para que el dinero de la última cruzada contra la belleza tuviera más espacio y brillase con fuerza desde el pecho de un occidente sin alma.